El trabajo de un periodista
radiofónico es una labor que no es tan fácil como se puede imaginar, ya que,
este al no contar con el apoyo audiovisual del periodismo televisivo o la
ventaja de la re-lectura de un medio escrito, debe ser tratado la noticia de una
manera muy especial y clara. Esto hace que los periodistas radiales tengan que
esforzarse y dejar volar más su imaginación para que así sus oyentes puedan comprender
dicha información y poder engancharse muy bien con toda la programación, y no
obligue a cambiar la emisora por otro medio que si pueda llegar a ellos y así
pueda robarnos ese granito de atención que podría marcar la diferencia entre
una audiencia enganchada y una radio en el olvido.
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Pero en la radio el único
trabajo no es solo venir, traer la noticia de tu comisión, hablarla en el micro
y listo, al ser un medio netamente auditivo, debemos tener en cuenta ciertas
normas técnicas que nos podrán ayudar a que dicha información ya sea dentro del
anuncio de la noticia, como en su desarrollo, y esto va desde las palabras que
utilizamos, que dicho estas deben ser en un lenguaje no para nosotros, no para
el mínimo segmento de la población que tal vez tenga una educación superior que
le permita poder entender nuestros tecnicismos, sino para esa masa que se
encuentra en su hogar, en el taxi, es la calle y que está teniendo múltiples
impulsos externos que hagan su nivel de atención más reducido de tal vez esa
persona que se sienta en su sala a específicamente escucharnos, teniendo esto
en cuenta el periodista radiofónico debe utilizar un lenguaje claro, algo del
pueblo, sin llegar a vulgaridades, ni palabras que puedan herir
susceptibilidades, pero además un punto muy a favor de estos periodistas se
desenvuelve en la tonalidad de su voz, en ese pequeño e insignificante detalle
que muchas radios caseras olvidan pero que son fundamentales para poder estar
al aire.
Tal como nos habla Emma
en su artículo la voz del locutor puede variar, no siempre va a ser una voz
sensual femenina y una gruesa voz masculina la que se utilizara siempre en la
radio, ya que este concepto ha sido desplazado por las múltiples formas de
trasmitir un mensaje radial, teniendo en cuenta la variedad de géneros
radiales, ya que si bien hablamos de un periodismo radial, este también tiene
géneros y miles de voces que le calzan a cada género.
Se han hecho miles de
investigaciones en torno a este tema, pero, saber cual es volumen adecuado,
hablando en MHZ, para cada género periodístico radial depende mucho de que queramos
trasmitir y qué tipo de voz necesitaremos para aquello.
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Es así como Emma Rodero
nos presenta su informe a cerca de los volúmenes más adecuados, entre ellos
tenemos:
·
Para una informativa radiofónica la voz más
adecuada según sus encuestas fueron 80-90 MHZ en varones y 171MHZ en femeninas,
esto es una voz más grave. Del mismo modo estas voces tenían como propiedades
ser resonantes, claras y brillantes ya que para ellos trasmitían mayor credibilidad,
seguridad y tranquilidad.
·
Pero tener la voz no siempre va a ser el
determinante sino también el cómo se dice, es por eso que se reconoció que la
voz con mejor entonación era la que podía situar los tonemas en sus respectivos
lugares.
·
En una prueba de acento valoraron mucho
la naturalidad con ciertos toques de énfasis en ciertas palabras claves.
·
En cuanto al ritmo y la pronunciación la
muestra más valorativa fue la que tenía las pausas adecuadas y una pronunciación
clara sin llegar a ser exagerada.
Por otro lado, lo que sucede dentro de cabina es algo muy
distinto a lo que se vive en las calles durante la búsqueda de información ya
que uno del otro no puede estar desligados, ya que, de que sirve que nuestro
locutor este vocalmente preparado si la información que les entregamos fue
recolectada poniendo en riesgo mucho más que nuestro tiempo, nuestra ética.
Lo que el periodismo debe buscar es por
encima de todo no poner en riesgo su ética, ya que, de que serviría tener la
primicia de cada día si esta información no puede ser ni respaldad, ni mucho
menos en algunos de los casos verdaderas, pero esto también tiene sus riesgos
ya que en América latina ya muchos periodistas han perdido la vida por querer
sacar a la luz algunas denuncias que no eran bien vistas, ni beneficiaban a un
grupo poderos y han terminado por cobrar venganza, pero el dilema que casi
todos los periodistas sufren es, ¿vivir o ser libre?, es una pregunta la que muchos
del medio se han resistido en contestar, dejándose llevar por un huracán muy
poderosos y negro como la corrupción dentro de los medios de comunicación y la
radio por supuesto no esta exento de todo esto.
A todos estos existen técnicas que ayudan a
los periodistas a no salir de su línea moral, una de ellas es la verificación,
uno no puede ir por la vida dando datos que ni siquiera nosotros sabemos si son
ciertos, ya que eso puede poner en peligro nuestra valiosa credibilidad, otra
herramienta es la comparación de fuentes la cual nos ayuda a contrastar las
versiones de los hechos, la tercera es la transparencia de fuentes ya que, quien te va a creer si nunca
decimos donde salió nuestra información, y la cuarta pero muy importante es
contextualizar, decir en que momento y circunstancias pasaron los hechos porque
eso podría cambiar rotundamente la noticia.
En este mundo existe de todo, y dentro de ese
todo esta las censuras, lo cual es un problema para el comunicador ya que
vulnera nuestra libertad de prensa pero debemos levantarnos y ser fuertes ante
todas las formas de manipulación por parte de otros.
BIBLIOGRAFÍA:
BIBLIOGRAFÍA:
- Rodero. E. (2001). Tono de la voz masculina y femenina en los informativos radofónicos: un análisis comparativo. ESPAÑA.
- Chillón Lorenzo, J.M.(2011). La ética periodística como ética aplicada. revisa de filosofía Thémata, n°44. ESPAÑA.

Romina,
ResponderBorrarEn tu paper te quedas en lo periférico, no ingresas a detalles y resoluciones. No citas los textos del dossier ni los integras. Además, la entrevista no te ayuda en la construcción de una propuesta buena o nueva.
El manual más parece una monografía, está falto de estética.