martes, 4 de octubre de 2016

PRODUCCIÓN COMERCIAL RADIAL

Complejo, ese es el mejor término que pueda resumir una labor de producción radial, muy pocos dirán, eso es muy falso, si solo radio es hablar y dejarse escuchar por el micro, pero muchos responderán, eso es cierto, la producción va mucho más allá que solamente sentarte frente al micro y decir lo que piensas, poner música con un reproductor automático y hablar con tus oyente por llamadas y redes sociales.
En la radio se viven miles de experiencias, visuales , imaginativas, individuales y de sobre todo sensaciones, sensaciones que te hacen sentir que no eres el único que puede aprender con la radio que puede vivir con ella, que hace que cada mañana al despertar no puedas trabajar si no es acompañado de tu aliada perfecta para amenizar tu jornada diaria, ya sea con música, noticias, novelas , conferencias o círculos de debate, cada producción tiene su magia y no se niega, aunque algunas personas solo vean de la radio un buen banco productor a costas de una buena programación, a costa de la un buen trabajo en el que se pueda dar a conocer las ventaja de ser una línea abierta y libre para todo el que desee navegar en ella, que deseen buscar auspicios que ayuden a levantar sus cuentas bancarias  y no sus experiencias o el vínculo con su público.
Así como decimos que la radio ayuda a crear mundos interiores a todos lo que la escuchan, muy pocos imaginan el mundo que pasa un radialista para crear sus productos radiales.
El primer concepto que todos entendemos por radio es el sonido, pero en que consiste la composición de dicha radio:
Tenemos en primer lugar a la música que, es el perfecto acompañante de los productos radiofónicos, ya que esta no solo puede estar en modo pasivo mientras escuchamos un programa radial sino esta contiene una serie de funciones dentro del dial,
-          Una de esas funciones es la gramatical, porque gramatical, esto es ella que sierva como una pausa, una exclamación, e infinidad de cosas más, los cortes de escena, los silencios que ya están demostrados que es una forma expresiva, las dudas, las sorpresas, los finales, todo es posible.
-          Otra de ellas es el ambiental: cuantas veces hemos visto un arroyo, miles de veces, cuántas veces hemos visto el mar, sentido la lluvia, pero, ¿Cuántas veces lo hemos escuchado?, ¿cuantas veces nuestros vellos se han erizado con el sonido del viento mientras escuchamos nuestras novelas en la radio?, esa función de la música es la que puede transportarnos a lugares inimaginables.
-          Y por último y no por eso menos importante tenemos a la función emotiva de la música: esa que puede hacernos llorar o reírnos como niños locos al escuchar que nuestros protagonistas favoritos se reconciliaron luego de una pelea, esa que nos recuerda las ocasiones que tu viviste eso y comienzas a comparar tu vida personal con la de los protagonistas, y te emocionas relacionando tus reacciones con las de ellos.
Pero muchos se preguntarán, y como utilizamos estas canciones o pistas musicales, solo les doy play y ¿ya?, pues así no funciona todo esto, existes apoyos radiales llamados: cortinas, separadores, ráfagas, fanfarrias y muchos más que nos ayudan a poder posicionar la canción correcta con la duración correcta, en el dialogo correcto y así complementar muy bien nuestra producción.
Pero, la música no es la única que te ayuda a poder contar alguna historia o complementarla sin palabras, existen otros recursos como: los efectos de sonido, que le dan el matiz correcto a ese portazo de desprecio, o tal vez a ese despertador que suena y suena sin parar y produce un bostezo largo y contagioso, los cuales se hacen en el laboratorio musical.
Todos estos recursos se manejan en distintos planos, los cuales si se pueden encuadrar en los tonos y partes pertinentes te dan como resultado una pieza completa y perfecta, la cual deja a un radioescucha enamorado de tu producción.
FUENTE: elaboración propia


Que podemos hacer nosotros sin la música, de por sí ya es una pregunta difícil, imaginémonos sin poder contar con la voz y toda su versatilidad.
“la voz es cuerpo invisible que obra en el espacio”, así le llamó Eugenio Barba a la voz.
Ya que imaginarnos sin ella sería algo muy catastrófico con el tema de la fabricación sonora, esa que pasa desde su proceso de respiración, fonación, resonancia hasta llegar a la articulación de una palabra, esos ecos sonantes en cada parte de los órganos pertenecientes a nuestros aparatos respiratorios, los cuales están prestos a trabajar correctamente para poder sacar el sonido más personalizado y único, llamado voz, el cual se ve distinguido por las cualidades propias de cada ser humano, como el timbre, el volumen, la velocidad, ya que todos no hablamos al mismo número de palabras por minuto, el tono, la duración de nuestra respiración y el ritmo, el cual se ve determinado por la cultura fónica de cada cuidad, ya que no es lo mismo escuchar a un español que a un brasilero, sus ritmos sonoros indican la diversidad de cada país.
Y esto nos ayuda a que en el timbre seamos reconocidos y poder cambiar nuestro registro con los parámetros que nuestras cuerdas vocales nos lo permitan y poder trabajar con imitaciones o exageraciones dentro de cabina, ya que a veces son necesarios para trabajar algún personaje o situación descrita en los diálogos. Dependiendo de nuestro timbre ya sea brillante u opaco.
Luego tenemos a la duración que viene de la mano con la velocidad y el ritmo que está relacionado con la elocución y el ritmo, y aunque parece confuso, es más fácil de lo que se piensa, la velocidad está relacionada con la elocución y el ritmo, está acompañada de la finalidad y puede ser regular o irregular.
Cuando nosotros decidimos cambiar nuestra carga subjetiva y poder llevar a cabo un papel determinado, debemos en primer lugar comprometernos con el papel tanto en los gestos físicos, para que podamos creernos un personaje que no es nuestro, gestos sonoros, ya que estos serán el apoyo perfecto para la interpretación y las pausas que le darán el toque adicional y justo para que sea creíble.
Cuando nosotros hablamos de libretos, de guiones, de sonidos, etc., en realidad hablamos de una historia, la misma que será la que haga conservar la fidelidad de nuestros radioescuchas, y eso por supuesto tiene fases o etapas, pero siempre el punto primordial de todo guion es el conflicto, este es muy variado en forma, duración, tipo, etc.
Este se debe de dar en un punto estratégico de cada historia, con un desenlace acorde al nudo, aquí se ponen de manifiesto 3 pilares: el querer, el pode y el deber, las cuales siempre están en contradicción por los protagonistas de la trama, los cuales lucharán hasta el desenlace, pero este conflicto también tiene además niveles, como por ejemplo.
FUENTE: elaboración propia
Los conflictos internos, de uno mismo, los externos, con el mundo exterior, los sociales, de situación, sobrenatural, y los más usados son los de relación. Pero para poder realizar todo esto a detalle, poner en mesa personajes, voces, tonalidades, textos, música, debemos conocer que haremos y como lo haremos, que entregaremos a nuestro público, como poder combinar nuestras ideas, y productos para poder entregar algo inolvidable.
Entonces aquí hablamos del guion, el cual se toma como un objeto efímero, y la cual está dividida en tres actos, planeamiento, desarrollo y resolución, esas tres partes son las fundamentales para poder trabajar una historia que pueda mantener una línea de tiempo y orden, y esto se toma con una guía, para el trabajo de realización, y en edición, y para dar vida a estos productos, darles un toque familiar con cada papel,  se necesitan: motivación, meta y acción, son los pilares de los personajes, y deben realizar y desarrollar sus características: psicológicas para poder comportarse como el personaje, física, solo si es indispensable y social, porque todo está interrelacionado.
b) o bien de una estructura previamente determinada. En este caso escogemos un formato que consideramos educativo, de ricas y variadas posibilidades, y que se adecua bien a un mensaje o a una temática general que tenemos en mente. Por ejemplo, ideamos un radiodrama cuyo personaje central sea un camionero en sus distintos viajes por todo el país. Luego, seleccionamos los mensajes que queremos ir comunicando, a través de las distintas historias que vive nuestro camionero, que serán los contenidos que pondremos en cada capítulo de la serie. O bien resolvemos realizar una serie de reportajes sobre problemas de la realidad nacional. Ideamos la estructura básica del programa; luego escogemos los temas que iremos tratando en las distintas emisiones (la inflación, la dependencia económica, la insuficiencia del sistema escolar, etc.).

A este punto ya hemos hablado de guiones, personajes, caracterizaciones, voces, etc., pero ¿que nos falta?, saber que géneros tenemos para producir, entre ellos tenemos a:
-          El relato
-          La adaptación
-          Monólogo
-          Personificación
-          Imitación
-          Sketch
-          Parodia
-          Series
-          Radioteatro
-          Radionovela
-          Socio drama
Como sabemos y nos imaginamos, estos géneros son enteramente de ficción, y los cuales necesitan una creatividad muy grande para poder llevarlos a cabo.
Pero por otro lado tenemos no solo a los productos grabados y los guiones , sino también los programas diarios, los cuales entre uno de ellos esta los musicales, pero en este tipo de programas no solo se necesita tener música, artistas, productores, sino también mucho tino al dar el rumbo de nuestra radio, no es lo mismo vender un artista que exteriorizar lo que sentimos por medio de una canción ,de un intérprete, de una banda sonora, ahí cabe la diferencia de la radio, la real, y la comercial, en una solo se vende, en la otra se desarrolla, en una se ve mediante el dinero la posibilidad de crecer como productores, en la otra es la satisfacción de ver a un público crecer con tu producción. Es así que las radios no están hechas para consumir, sino para ser consumidas.

Porque lo más importante siempre será la identidad de tu producción.



viernes, 3 de junio de 2016

PERIODÍSMO: ALGO MAS QUE UNA VOZ Y UN GUIÓN

El trabajo de un periodista radiofónico es una labor que no es tan fácil como se puede imaginar, ya que, este al no contar con el apoyo audiovisual del periodismo televisivo o la ventaja de la re-lectura de un medio escrito, debe ser tratado la noticia de una manera muy especial y clara. Esto hace que los periodistas radiales tengan que esforzarse y dejar volar más su imaginación para que así sus oyentes puedan comprender dicha información y poder engancharse muy bien con toda la programación, y no obligue a cambiar la emisora por otro medio que si pueda llegar a ellos y así pueda robarnos ese granito de atención que podría marcar la diferencia entre una audiencia enganchada y una radio en el olvido.
IMAGEN PROPIA
Pero en la radio el único trabajo no es solo venir, traer la noticia de tu comisión, hablarla en el micro y listo, al ser un medio netamente auditivo, debemos tener en cuenta ciertas normas técnicas que nos podrán ayudar a que dicha información ya sea dentro del anuncio de la noticia, como en su desarrollo, y esto va desde las palabras que utilizamos, que dicho estas deben ser en un lenguaje no para nosotros, no para el mínimo segmento de la población que tal vez tenga una educación superior que le permita poder entender nuestros tecnicismos, sino para esa masa que se encuentra en su hogar, en el taxi, es la calle y que está teniendo múltiples impulsos externos que hagan su nivel de atención más reducido de tal vez esa persona que se sienta en su sala a específicamente escucharnos, teniendo esto en cuenta el periodista radiofónico debe utilizar un lenguaje claro, algo del pueblo, sin llegar a vulgaridades, ni palabras que puedan herir susceptibilidades, pero además un punto muy a favor de estos periodistas se desenvuelve en la tonalidad de su voz, en ese pequeño e insignificante detalle que muchas radios caseras olvidan pero que son fundamentales para poder estar al aire.
Tal como nos habla Emma en su artículo la voz del locutor puede variar, no siempre va a ser una voz sensual femenina y una gruesa voz masculina la que se utilizara siempre en la radio, ya que este concepto ha sido desplazado por las múltiples formas de trasmitir un mensaje radial, teniendo en cuenta la variedad de géneros radiales, ya que si bien hablamos de un periodismo radial, este también tiene géneros y miles de voces que le calzan a cada género.
Se han hecho miles de investigaciones en torno a este tema, pero, saber cual es volumen adecuado, hablando en MHZ, para cada género periodístico radial depende mucho de que queramos trasmitir y qué tipo de voz necesitaremos para aquello.
IMAGEN PROPIA
Es así como Emma Rodero nos presenta su informe a cerca de los volúmenes más adecuados, entre ellos tenemos:  
·        Para una informativa radiofónica la voz más adecuada según sus encuestas fueron 80-90 MHZ en varones y 171MHZ en femeninas, esto es una voz más grave. Del mismo modo estas voces tenían como propiedades ser resonantes, claras y brillantes ya que para ellos trasmitían mayor credibilidad, seguridad y tranquilidad.
·        Pero tener la voz no siempre va a ser el determinante sino también el cómo se dice, es por eso que se reconoció que la voz con mejor entonación era la que podía situar los tonemas en sus respectivos lugares.
·        En una prueba de acento valoraron mucho la naturalidad con ciertos toques de énfasis en ciertas palabras claves.
·        En cuanto al ritmo y la pronunciación la muestra más valorativa fue la que tenía las pausas adecuadas y una pronunciación clara sin llegar a ser exagerada.  
Por otro lado,  lo que sucede dentro de cabina es algo muy distinto a lo que se vive en las calles durante la búsqueda de información ya que uno del otro no puede estar desligados, ya que, de que sirve que nuestro locutor este vocalmente preparado si la información que les entregamos fue recolectada poniendo en riesgo mucho más que nuestro tiempo, nuestra ética.
Lo que el periodismo debe buscar es por encima de todo no poner en riesgo su ética, ya que, de que serviría tener la primicia de cada día si esta información no puede ser ni respaldad, ni mucho menos en algunos de los casos verdaderas, pero esto también tiene sus riesgos ya que en América latina ya muchos periodistas han perdido la vida por querer sacar a la luz algunas denuncias que no eran bien vistas, ni beneficiaban a un grupo poderos y han terminado por cobrar venganza, pero el dilema que casi todos los periodistas sufren es, ¿vivir o ser libre?, es una pregunta la que muchos del medio se han resistido en contestar, dejándose llevar por un huracán muy poderosos y negro como la corrupción dentro de los medios de comunicación y la radio por supuesto no esta exento de todo esto.

A todos estos existen técnicas que ayudan a los periodistas a no salir de su línea moral, una de ellas es la verificación, uno no puede ir por la vida dando datos que ni siquiera nosotros sabemos si son ciertos, ya que eso puede poner en peligro nuestra valiosa credibilidad, otra herramienta es la comparación de fuentes la cual nos ayuda a contrastar las versiones de los hechos, la tercera es la transparencia de  fuentes ya que, quien te va a creer si nunca decimos donde salió nuestra información, y la cuarta pero muy importante es contextualizar, decir en que momento y circunstancias pasaron los hechos porque eso podría cambiar rotundamente la noticia.

En este mundo existe de todo, y dentro de ese todo esta las censuras, lo cual es un problema para el comunicador ya que vulnera nuestra libertad de prensa pero debemos levantarnos y ser fuertes ante todas las formas de manipulación por parte de otros.



BIBLIOGRAFÍA: 


  • Rodero. E. (2001). Tono de la voz masculina y femenina en los informativos radofónicos: un análisis comparativo. ESPAÑA.
  • Chillón Lorenzo, J.M.(2011). La ética periodística como ética aplicada. revisa de filosofía Thémata, n°44. ESPAÑA.